El freestyle ha experimentado una evolución exponencial durante el último lustro. La fusión del rap con otros géneros urbanos, el auge de las redes sociales y el aumento de calidad en los materiales audiovisuales relativos a la disciplina son solo algunos de los factores que permitieron obtener la masividad que fue esquiva durante más de una década. Hoy en día es más sensato aspirar a la sostenibilidad económica, o a propulsar una carrera artística en la música, a partir de los éxitos competitivos. Consecuencia de ello es que cada vez más chicos y chicas se adentren -activamente- en la materia.
Si hay algo que no entra en discusión en Argentina, es que la última gran camada de batalladores forjó sus habilidades -y se pusieron a prueba constantemente- en El Quinto Escalón. La extinta competencia, que transcurría domingo por medio en el Parque Rivadavia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dejó un gran vacío en el underground ya que servía de trampolín para aquellos competidores incipientes que buscaban triunfar en los escenarios. Muestra de ello fue el convenio entre Red Bull y dicho torneo en 2017, por el cual dos MCs tuvieron la posibilidad de clasificar directamente a la final nacional. Uno de ellos fue Wos, que a la postre fue quien representó a la albiceleste en la cita internacional realizada en México, y obtuvo el segundo lugar, que fue la piedra fundamental de una trayectoria que abarcó las dos siguientes ediciones, para coronarse campeón en una de ellas.
Luego de la disolución del certamen organizado por Alejo Acosta (YSY A) y Matías Berner (Muphasa), menguó la aparición de nuevas figuras competitivas en la escena, lo que desembocó en una etapa dominada por referentes previamente afianzados. Los máximos ejemplos son los campeones nacionales de la -anteriormente conocida como- Batalla de los Gallos: Dozer, Trueno y Tata entre 2018 y 2020. El primero de ellos surgió en la etapa del Halabalusa y contaba con varias finales nacionales a cuesta; el segundo había hecho carrera en el propio “Quinto”, donde logró deshacerse del mote de ‘promesa’ y obtuvo el de ‘realidad’; y el último de ellos estaba más que laureado, con los campeonatos de A Cara de Perro 2010 y Red Bull 2012 en su haber. Sin embargo, poco a poco, empezaron a aparecer nombres nuevos en las convocatorias tras buenos desempeños en competiciones de menor envergadura, tanto nacionales como regionales.
ESTRUCTURA COMPETITIVA
El arribo de Freestyle Master Series a Argentina trajo consigo cambios en los distintos escaños de la escena. Así como impuso una élite nacional de diez participantes, por otro lado, proporcionó un valor agregado a los certámenes underground a raíz del “ranking de ascenso”. La constancia pasó a ser una aptitud necesaria a la hora de proyectar una carrera como batallador/a, al ver reflejada sus actuaciones a final de año según el acumulado de puntos. Los torneos de plaza debieron adoptar un formato de liga, y proporcionar un campeón general de la temporada. En paralelo, nacieron o se popularizaron distintas competencias nacionales de tercer orden, que para seleccionar a los clasificados regionales correspondientes debieron aliarse con las organizaciones locales ya establecidas. Todo esto cimentó un entramado competitivo fuerte, consciente que para sumar al movimiento había que dejar de lado las costumbres esporádicas.
PUNTAS DE LANZA
Quizás el primer freestyler de esta nueva camada que logró generar gran impacto fue Zaina, a partir de una gira competitiva organizada por El Misionero: “Misión HipHop”. Oriundo de Lima (Buenos Aires), aprovechó la llegada del reconocido host y su torneo a una localidad cercana. Su aparición fue un suceso inmediato, ya que su estilo agresivo y eficiente contrastaba en demasía con su aspecto y timbre de voz aniñados. Desde que se dio a conocer ha tenido la posibilidad de enfrentarse contra los más destacados batalladores -tanto del país como del exterior-, y realizó una labor más que competente, aunque con cierta irregularidad.
Otro abanderado significante es el cordobés Mecha, quien empezó a llamar la atención encabezando una hornada de feroces exponentes en el under de su provincia de origen. Luego de haber desarrollado una gran capacidad para la respuesta, consistentes y difíciles de revirar, tuvo un lapso de cosecha de grandes éxitos a nivel regional, al obtener cupos para competencias nacionales de segundo orden en las que volvería a destacar. Aquellas actuaciones le valieron un mayor reconocimiento, y retroalimentaron sus ansias de victoria. Así se convirtió en un partícipe constante en las máximas citas nacionales de los últimos años, y más recientemente en el plano internacional.
El Hip-Hop tiene un origen social y el freestyle no elude la tónica, siendo un gran escaparate para las expresiones del pueblo. El movimiento feminista que impulsó el empoderamiento de las mujeres y el cuestionamiento al status quo impuesto, dio pie al surgimiento de nuevas competidoras que se abrieron a paso firme en la primera línea de la escena. Nuevas freestylers se vieron afirmando el trabajo realizado por destacadas referentes de la talla de La Joaqui, Tink, Brasita o Rouse, que debieron derribar los obstáculos propios de una disciplina dominada comúnmente por varones. De la misma manera se empezaron a gestar espacios de mayor inclusión, que buscan liberarse de los vicios propios del machismo en las batallas, como Triple F (Federación Femenina de Freestyle) desarrollado en el Centro Cultural Recoleta. Roma es la máxima referente de esta generación, tras haber logrado imponer su estilo en dos finales nacionales de Red Bull Batalla consecutivas. Otra de las mujeres que empezó a figurar en los primeros planos fue Saga, quien logró colocarse entre los mejores del país en Batalla de Maestros (BDM) y ser convocada por God Level para integrar la selección argentina. Staner, por otro lado, es indicada por muchos como una gran promesa, y de a poco va afianzándose entre los mejores del panorama tras sus actuaciones en competencias como Baller Brand MVP o Combate Freestyle.
REPÚBLICA FEDERAL
Por naturaleza, pese a contar con una gran extensión territorial, el grueso de actividades sociales, económicas y culturales de Argentina están centralizadas en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), ya que nuclea a un tercio de la población nacional. Debido a esto, no es de extrañar que la mayoría de MCs exitosos y las competencias más importantes provengan de esta región. Actualmente existen una infinidad de torneos en el underground de la Capital Federal y las localidades que la circundan, que se crean y se disuelven constantemente. Con el correr del tiempo, según las mutaciones propias de la escena, se han logrado imponer distintos puntos competitivos de alta relevancia. Dentro de la capital destacan Fack Compety, Las Vegas Freestyle, Cultura Rap y Pueblo Rapper, mientras que en las zonas aledañas a ella se erigen Perros de Calle (Berazategui - Zona Sur), El Pintágono (Morón - Zona Oeste) y El Eje de la Rima (San Miguel - Zona Norte).
Por cercanía, pese a no pertenecer al AMBA, la ciudad de La Plata también es una parada recurrente en el circuito under en Sucre LDF. Debido a las características antes mencionadas, se puede definir como una zona geográfica en la que es muy difícil destacar por la vasta cantidad de personas en busca del mismo objetivo. Algunos de los que están logrando imponerse en la gran ciudad son Kusa, Ritter, G5, Mito, HDR, Mr. Base, Blas, Parawa, Rama, Dinamica, Kress, Khateon, One Night o CTZ, en adición a las antes mencionadas Roma, Saga y Staner, entre muchos otros.
Dentro de la Provincia de Buenos Aires, el siguiente punto a visitar es la costa atlántica. Mar del Plata, su máximo polo poblacional, es la única ciudad por fuera del Gran Buenos Aires de la que salieron campeones de Red Bull: Cebos en 2007 y Papo en 2016. “La Feliz” lleva mucho tiempo siendo representada por Katra, sin embargo, nombres como los de Soft, Yair, Tompyet, Blass y Deck se perfilan para sucederlo o para alternar presencias en citas nacionales. Warriors of Freestyle se impuso como el punto de encuentro para estos incipientes batalladores. La región costera también cuenta con Koliseo y Call of Freestyle que, si bien nacieron allí, tienen una perspectiva de alcance nacional. Por supuesto, en otras urbes importantes de la zona también destacan otros competidores, como Trebol en Pinamar, Jesse Pungaz y Ziuck de Miramar, o Yenko en Necochea, quienes buscan dar el salto como lo hizo en el pasado Cacha desde Lobería.
En el centro del país lindan dos titanes Córdoba y Santa Fe, dos provincias que aportaron -y lo siguen haciendo- figuras remarcables para la historia del freestyle hispano. El presente le sonríe a la primera de ellas, con el ya antes mencionado Mecha encabezando un conjunto exitoso de freestylers compuesto por Naista, Larrix y Cold, todos ellos asentados en el plano nacional y a las puertas de representar al país en competencias mundiales. El torneo Sinescritura es el de mayor reputación, y donde se ha podido ver a los antes mencionados perfeccionar sus técnicas compitiendo ante otros MCs destacables, como pueden ser: Tesla, Mister I o Waver.
Por el otro lado, en Santa Fe, la escena se divide principalmente entre dos ciudades. En primer lugar, Rosario -la más poblada-, experimentaba un bache en el progreso dentro de la disciplina hasta la aparición del torneo Elite Free que llegó a tomar la posta de la desaparecida Underfree. Consigo propulsó a quienes encabezan la representación competitiva de la región, entre los que se encuentran Kiry, Catriel, GW, Mirko o Dac, una camada que se suma al ya conocido Thorny (nacional de Red Bull 2018). Luego, en segundo orden de relevancia está la capital provincial, que posee a Invasion Rapper como baluarte en cuanto a competencias, de la cual -en el pasado- ha participado uno de los freestylers argentinos más destacados de la actualidad: Stuart. Hoy allí compiten Rusty, Licha, Ash y San, jóvenes a tener en cuenta de cara al futuro.
La región de Cuyo se tornó fuerte en materia de freestyle en las últimas épocas, con Sub y Peqo como máximos abanderados. Y más recientemente en el tiempo han surgido otros batalladores que buscan mejorar las actuaciones de sus predecesores. Desde Mendoza, Jaff y Pingüi han logrado captar la atención del resto del país, ganando torneos de gran relevancia gracias a las habilidades perfeccionadas en competencias de la talla de Rapublik o Ámsterdam Free. En San Juan se destaca MRN, quien cuenta con varias finales nacionales disputadas y es competidor asiduo en Italia Freestyle, dojo en el cual se mide ante MCs como Pelin, Nekro o Lucio. La Rioja si bien no cuenta con una escena estable, en la última BDM Gold, Tcnik cuajó una impecable actuación que lo colocó entre los cuatro mejores.
Neuquén y Tierra del Fuego son las dos provincias patagónicas que dieron grandes figuras al rap argentino, y el freestyle no escapa a esta dominancia de los extremos norte y sur de la conocida región. En la más septentrional de ambas viene ganando adeptos el torneo La Jungla Freestyle, el cual se popularizó gracias a la plataforma Discord. Pero también tiene su contraparte física, en la que destacan Rossa y Luk, quienes a su vez son asiduos participantes de Big Bang Free. Yendo a la división más austral es imposible no destacar la importancia de Barras de Hielo y Anda La Osa en la zona, eventos que nuclean a los mayores talentos locales, y donde destacan Broka, Stroop, Maflow y Lauta, entre otros.
Por último, pero no menos importante, el área Norte que se divide en Este (NEA) y Oeste (NOA). En el NEA es destacable la labor de Exe en Corrientes tras acaparar las convocatorias regionales más recientes. Chaco sigue dominada por un freestyler vieja escuela (Nolek), aunque nombres como los de Mauri Flow y Jotaerre han logrado obtener cupos para competencias nacionales. En cuanto a las organizaciones competitivas, Anti-Po en Formosa continúa con el dominio del área, junto a exponentes incipientes como Junior y Ack disputándole el dominio a figuras asentadas del calibre de Shecka, Meg Flow y Mentor.
Del otro lado, en el NOA, existen dos competencias claves en el desarrollo del área: Andromeda Freestyle (Tucumán) y la Liga Salteña de Freestyle. En la primera de ellas, empezaron a destacar nombres como Vo1taje, Joy y Metryk, dentro del formato de eliminación directa. En la otra se adoptó un formato con 10 participantes estables, enfrentándose fecha a fecha todos contra todos. Allí destaca el cruce de referentes del calibre de Alkoy, Loki y Ginko, con jóvenes promesas como Makiavelo, BigBang o Matuzalem.
PRESENTE Y FUTURO
El freestyle competitivo parece no tener techo, y Argentina es otra muestra de ello. En todos los rincones del país hay nuevos proyectos gestándose, jóvenes dando sus primeros pasos y MCs a los que su región les empieza a quedar pequeña. En una época en la que abundan las competencias, la clave parece ser la constancia y el esfuerzo como alimento del talento. Fruto de la era digital y la masividad, hoy los batalladores se convirtieron en figuras públicas, abriéndose un amplio abanico de posibilidades redituables. No solo ganar competencias importa, sino forjar un estilo original y dar buenos espectáculos se convirtió en la llave para trascender. Esta disciplina le ha dado la oportunidad a muchos jóvenes de edificar sus propias carreras artísticas, de generar espacios de comunicación, de construir comunidades y de realizarse como personas, muchas veces reemplazando roles sociales ausentes. Y así seguirá siendo, mientras se retroalimenten las generaciones consecutivas, aprendiendo de los fallos del pasado para contribuir a la evolución constante de la batalla.