¿Miras tu tabla de surf y piensas en ese día en el que al fin puedas entrar y salir de un tubo sin despeinarte como Kelly Slater o Gerry Lopez? Bueno, aquí tenemos algunos consejos para ayudarte a cumplir ese sueño, el sueño de cualquier surfer.
Dobla las rodillas, no la cintura
Este consejo se aplica, en realidad, en cualquier momento del surf. Doblar la cintura es un vicio muy habitual que tendremos que evitar si queremos conseguir nuestro objetivo: salir de un tubo. Dobla bien las rodillas, desciende sobre el eje de tu cuerpo y acerca tu pecho a tus muslos, adoptando una posición ligeramente flexionada, siempre con cuidado de no inclinar únicamente la parte superior de tu cuerpo, sino todo el conjunto.
Colocación y mirada, fundamentales
La posición del cuerpo es algo fundamental en este punto. Deberemos situarnos aproximadamente medio paso adelantados sobre la tabla (los dos pies) para favorecer así un mejor deslizamiento y logrando una mayor velocidad. Acompañaremos nuestra posición del cuerpo con la mirada puesta en todo momento en el recorrido de la ola y la vista siempre concentrada en la salida del tubo.
Relaja tus hombros y controla tus brazos
Mantener los hombros relajados es un buen comienzo. Sólo entonces te darás cuenta de que la dirección de tu tórax es importante para salir del tubo. Si te estás entubando de frente a la ola (frontside), gira el torso y mantén el pecho ligeramente hacia la pared de la ola.
Los brazos, tus estabilizadores
Los brazos son importantes. Hacen una función estabilizadora. En un tubo frontside, por ejemplo, el de adelante cumple un papel direccionador y se mantendrá en todo momento ligeramente adelantado siguiendo la trayectoria de la ola. El de atrás, por su parte, realiza una función básicamente estabilizadora y se situará por norma general a la altura del hombro. Su posición, no obstante, será muy variable. De hecho, incluso pueden servirnos para frenarnos y reducir la velocidad con el simple hecho de meter la mano en la pared de la ola.
La mejor manera de aprender a hacerte tubos es meterte a una orillera cerrona en tu playa o alguna que conozcas (siempre con un tamaño que controles), pudiendo practicar de cara y de espaldas. Una vez que aprendas bien la técnica de entrar bien, podrás probar en olas más perfectas.
Mantén los ojos bien abiertos
Suena obvio pero, si es tu primer tubo, no falla: cerrarás los ojos en cuanto notes que estás adentro, como si te estuvieras preparando para algo malo. No hagas eso. ¿O un jugador de fútbol cierra los ojos cuando va a tirar un penalty? No cierres los ojos bajo ninguna circunstancia. Mantén la calma, o al menos con los ojos abiertos.
A veces lo importante no es salir, sino las sensaciones que te proporciona. Incluso un buen cerrote puede ayudarte a mejorar tu técnica.
Presta atención a tus pies
Si analizas el siguiente vídeo de Jamie O'Brien en Pipeline (abajo), notará que sus pies siempre están más cerca del canto que está al lado de la pared de la ola. Esto te dará dirección. Si te acercas a la cola, la punta de la tabla saldrá del agua y la tabla se frenará, por lo que tendrás más dificultades para salir del tubo. Si te colocas más en el centro, hay más posibilidades de que puedas salir pitando de ahí por la puerta grande.
Viaja
Otro consejo que parece obvio pero que no podemos pasar por alto. Una semana o dos de olas buenas y de tubos valen oro. Avanzarás mucho más si viajas que si esperas a que llegue la "marejada del año" en casa (a menos que tu hogar esté en Hawái). Entre otros beneficios, un viaje a un lugar donde rompan muchos tubos hará que perfecciones tus habilidades rápidamente.
Adáptate
Particularmente en olas más pequeñas con tubos más pequeños es mucho más difícil de buscar el hueco, por lo que la tendencia habitual es la de apretar tanto como sea posible para ajustarte el tubo. A veces funciona, y a veces no. Puedes terminar frenando tu tabla. Para tener éxito, trata de ser lo más compacto posible (recuerda cuando hablamos de doblar las rodillas). Si tienes muchas dificultades para ajustarte el tubo, probablemente es porque no merezca la pena.
Para hacerte tubos hay que buscarlos. Y ya no sólo estar todo el día con el radar alerta, sino estar siempre convencido de que vas a conseguir salir. Cuando lo pruebas, no puedes parar. ¡Es una adicción!
Planifica la salida
Uno de los errores más comunes es que los surfers muchas veces nos centramos demasiado en entrar al tubo y olvidamos que el objetivo real es salir de él. Cuando te prepares y entres en el tubo, ¡hazlo pensando que tienes que salir de allí! Que no haya ninguna duda en tu mente de que se vas a salir. Esto puede parecer simple, pero no lo es. ¡Sólo practicando aprenderás!
Uno de los errores más comunes es que los surfers muchas veces nos centramos demasiado en entrar al tubo y olvidamos que el objetivo real es salir de él.
No tengas miedo
Cuando entras por primera vez en un tubo es normal que la sorpresa se apodere de ti. Te asustas y terminas perdiendo la oportunidad de completar la jugada. ¡Esto es frustrante pero totalmente previsible! No te sorprendas cuando los tubos estén rondando. ¡Sólo relájate y disfruta!
Con estos consejos no deberías tener ningún problema a la hora de encontrarte frente a frente con un tubo. Si, aun así, el tema se te resiste, siempre puedes probar en tierra firme. Y recuerda: ¡agarra cantoooooo!
¡Descubre más contenidos alucinantes sobre surf AQUÍ!